Hola chicos hoy quería contarles un poco acerca de los episodios de ansiedad. Puede que ya los hayas vivido, o tal vez estés pasando por uno de ellos en éste momento y esto puede que te vaya a servir de alguna manera.

Hace unos días atrás me levanté como en un día cualquiera y realicé mi rutina de ejercicios, preparé mi desayuno y me puse manos a la obra con mis tareas diarias profesionales y personales, a medida que pasaba el día me empezaba a sentir mal, mis pensamientos eran negativos y con mucha incertidumbre sobre cosas de mi vida futura, así que de pronto me sentía cada vez peor, hasta el punto de que sentía taquicardia, agitación, no podía dejar de moverme de un lado al otro. 

Todos aquellos pensamientos negativos estaban haciendo estragos en mi día y en cómo me sentía físicamente, yo no lograba canalizar ni enfocarme en cosas positivas, y luchaba con el pensamiento de que yo sabía que era ansiedad pero no quería sentir eso.

Seguía transcurriendo mi dia de manera que nada mejoraba, hasta el punto de no poder seguir con mi trabajo y llegar a explotar en llanto y no saber que hacer, solo quería llorar y tirarme en una cama, y en definitiva eso terminó pasando.

Al dia siguiente me levanté y sentía ese desconsuelo en el pecho, como cuando lloras demasiado por algún tipo de duelo que estas pasando, pero en ese día tomé la decisión de que no iba a ser igual al anterior, pero tampoco me sentía en condiciones para realizar tareas que me produjeran el nivel de estrés o preocupación, entonces decidí tomarme un dia sin realizar absolutamente nada “productivo” o así me dije a mi misma. 

Desde temprano me preparé mi desayuno, me puse a ver una serie en Netflix, luego empecé a hablar con mi mamá, mi novio y mi mejor amiga sobre lo que me estaba pasando, que obviamente ellos notaron, pero yo en ese momento no aceptaba.

Luego mi mamá me dijo que salieramos con mi hijo a darnos una vuelta, a respirar y almorzar en algún lado, entonces yo acepté, y me aliste para salir. Realmente no era lo que deseaba hacer pero sabía que me serviria y aunque no me sentía completamente bien me distrajo, pero en un momento determinado de la salida empecé a sentir lo mismo que el dia anterior, regresaron las palpitaciones aceleradas y ese sentimiento de desconsuelo. En este caso respire y dije “sé que estoy pasando por ansiedad” lo deje fluir hasta que poco a poco fueron desapareciendo los síntomas y al regresar a casa me sentí mejor, descansé el resto de la tarde viendo películas con mi mamá e hijo y me comí  un poco de carbohidratos poco saludables.

A lo que quiero llegar con este resumen de estos días en mi vida, es que aunque seamos mujeres y hombres valientes, con metas, que todos los días luchamos por ser mejores, podemos tener tropiezos, podemos sentirnos mal y sufrir episodios de ansiedad.

No siempre vamos a poder controlar nuestras emociones por más estudios que tengamos, o por más estructurados que sean nuestros días para lograr todo lo que nos proponemos.

Hay momentos que debemos darnos un respiro para poder volver a nuestro camino, ya que sin esos sentimientos no podríamos redefinir nuestras metas y seguir avanzando cada día de mejor manera.

A veces nos presionamos tanto por querer realizar toda la lista de deberes mentales y físicos que tenemos, que no nos damos cuenta que necesitamos lograr un equilibrio por medio del descanso, hasta que nuestro cuerpo por sí mismo nos detiene, a veces de manera que no logramos entender, hasta que reflexionamos a profundidad y nos escuchamos.

Sé que hay casos donde las cosas no suelen ser tan sencillas de superar o manejar, y necesitamos buscar ayuda por medio de un profesional, pero en otros casos como lo fue el mío en ese momento pude descubrir algunas cosas que me ayudaron y pienso pueden ser de gran ayuda para ustedes.

  • Lo primero que hizo un cambio en mí fue el buscar mis redes de ayuda: con ésto me refiero a buscar a esas personas que sabes realmente te aman y quieren verte bien, sea familia, amigos, tu pareja etc. A veces pensamos que podemos resolver las situaciones solos, pero en muchas ocasiones debemos buscar apoyo, personas que nos escuchen, nos den su punto de vista y que nos ayudan a saber que no estamos solos.
  • Dejar fluir: Realmente este consejo me lo dio mi hermano, y me parece lo más sensato e inteligente que alguien te pueda decir, cuando estas pasando por un episodio de ansiedad. El luchar contra los sentimientos de la ansiedad solo hace que se prolonguen más y se apoderen más de ti, en cambio si los dejas fluir y aceptas que están pasando, hace que se vuelva más fácil controlarlos y que al mismo tiempo desaparezcan.
  • Descansar: Aunque sea por un día, date tiempo para relajarte, dejar de pensar en todo lo que te falta hacer en la semana, no cocines, piensa en que esas cosas poco a poco las vas a ir logrando pero hoy es un dia para ti, para sentirte mejor.
  • Deja de pensar en el futuro: Solo vive el día a día, trabaja hoy por lo que quieres mañana, pero no te enfoques en lo que tal vez pueda pasar, porque es algo que no sabemos ni conocemos y realmente es la causa más ligada a propiciar episodios ansiosos.
  • Meditar: En mi caso es fundamental levantarme todos los días y dedicarle aunque sea 15 minutos a agradecer, meditar y profundizar sobre todo lo que tengo y puedo lograr en mi dia.
  • Sé que en momentos difíciles no tienes mucha energía o ganas de hacer cosas pero de verdad, enfócate en jugar con tus hijos, si tienes, o buscar una amiga para hablar y reírse, ir a tomar el café y las donas que siempre quieres pero la dieta no te permite, haz cosas que siempre quieres hacer pero nunca tienes el tiempo.

De verdad chicos todos tenemos derecho a sentirnos mal de vez en cuando, pero levántate y no te rindas ni te dejes vencer por emociones o sentimientos, sácalos y deja que fluya tu vida. Si te sientes mal, llora, si sientes ira, grita pero vive, que de eso se trata la vida.

Somos seres humanos con sentimientos, no somos máquinas con funciones predispuestas.

Vive cada emoción en el momento, no las acumules y proponte vivir cada dia de tu vida de la mejor manera posible, esa manera que tu quieres y piensas es la mejor para ti.

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